EL OTRO LADO DE NADIE
El otro lado de nadie parte de una idea simple: en la calle casi nunca vemos a las personas, sólo sus signos.
Un cuerpo que se mueve, una silueta que corta la luz, un gesto que no llega a ser historia.
El anonimato permite que lo humano se reduzca a lo esencial: forma, ritmo, distancia.
No hay relato, sólo presencia.
Lo conocido se vuelve abstracto y lo cotidiano se vuelve extraño.
Estas fotografías observan lo que queda cuando la identidad desaparece del encuadre.
No para ocultar, sino para revelar.
En el fondo, la pregunta no es quiénes son,
sino qué vemos cuando no podemos reconocer a nadie.
TITULO
DESCRIPCION